
Cada pantalla se realiza enteramente a mano. Las artesanas trabajan la fibra de fique con dos hilos y un único punto de ganchillo, hasta formar una celosía vegetal de textura ligera. Después la cosen a una fina estructura de aluminio que sostiene el volumen sin restarle ligereza visual.
El moreno natural procede de las hojas más maduras del fique, sin tintes ni tratamientos químicos añadidos. Al atravesar la trama, la luz deja sombras suaves y cambiantes.
Maar Stone toma su volumen redondeado de las piedras que el agua y el paso del tiempo han ido puliendo. Es una pieza serena, de silueta amplia y baja, pensada para anclar la mirada en un rincón o en la entrada de cualquier espacio.
Su presencia escultórica muestra cómo las lámparas de fibras naturales pueden introducir una textura orgánica en espacios tan distintos como un salón, un porche o el vestíbulo de un hotel.
Más estilizada, Maar Drop evoca una gota de agua suspendida justo antes de caer. Su perfil alargado aporta verticalidad y permite crear composiciones delicadas, ya sea desde el techo o a ras de suelo.
En compañía de Maar Stone, la composición parece congelar el instante en que una gota se posa sobre la piedra.
La nueva Maar Pod completa la serie con una escala más pequeña y versátil. Su nombre remite a una vaina o cápsula de semilla: una forma contenida, protectora y orgánica que parece guardar luz en su interior.
Pod encuentra su lugar en mesas auxiliares, estanterías, dormitorios o agrupada con otras piezas Maar.
En interiores o bajo porches abiertos al entorno, las lámparas Maar acompañan los espacios con una luz suave y envolvente.
Tejidas a mano, sin prisa, reflejan el compromiso de Let’s Pause con la tierra, los oficios y las personas que los hacen posibles. Sus pantallas no reciben tratamientos artificiales y, al final de su vida útil, pueden reintegrarse al ecosistema..